gorkula.com
Voy a volver a leer Fight Club
He salido a dar una vuelta por el barrio. A devolver unas películas, recoger otras películas, tomar un café, recoger unos cómics. Cosas que si tuviese trabajo seguramente no haría o no les dedicaría tanto tiempo e importancia. Las haría en coche entre otras tareas más importantes.


He pasado por una de estas pequeñas librerías donde la gente deja los libros que no quiere. Siempre que paso por delante miro lo que hay. Hasta hoy nunca había encontrado nada que me llamase la atención.

Alguien ha dejado unas cuantas guías sobre España. ¿Habrá ido? ¿Le habrá gustado? ¿Habrá probado el calimocho o se habrá limitado a la sangría?

Las he ojeado y por un instante he valorado la posibilidad de llevármelas a casa. Enseguida he descartado la idea.

El que si me he llevado es el ejemplar de Fight Club que había. Tuve en España una copia que leí una única vez después de haber visto la película unas cuantas veces.

Recuerdo leer el libro sentado en las escaleras del hospital esperando cita con la alergóloga. Dejé de tener alergia en cuanto me fui de casa de mis padres. Solo reaparece cuando les visito.



Ha salido el sol pero no hace calor. La luz ciega pero el viento hace que sea necesaria la sudadera (y la chaqueta cuando ando por la sombra). Aun así me he sentado en el parque a leer. 
03 May - Sin comentarios - libros, chicago
Una semana de verano en mitad del invierno
La semana pasada fue una de esas semanas veraniegas que se adentran en el frío invierno (aunque técnicamente estemos en primavera). La temperatura máxima pasó de los 6 a los 29°C.

Me puse los pantalones cortos y me quité el gorro. Empecé a ir al gimnasio andando en vez de en coche. Salía siempre de casa con una botella de agua fría.

Pasé mucho tiempo dando vueltas por el parque escuchando música, podcasts y el silencio. Por las mañanas el parque estaba desierto. Conforme los trabajadores abandonaban sus puestos iban llegando al parque. Algunos solos. Otros en grupo.



Cuando los humanos no ocupaban el parque eran las ardillas las que lo hacían. No recuerdo ver ardillas en invierno. No sé si porque salí poco de casa y casi siempre a oscuras o porque las ardillas se fueron a otro lado. ¿Tienen las ardillas su propio Torremolinos?

Una de las ardillas me prestó atención y parecía bastante incómoda con mi presencia. Empecé a echarle fotos. Cuanto más me acercaba yo, más tensa se ponía ella. Al final ella adoptó una posición que identifiqué como desafiante aunque una parte de mi pensó que pudiera tratarse de una posición de curiosidad. ¿Iba a saltarme a la cara y arrancarme los ojos con sus pequeñas manitas o solo quería estirar su naricilla para olerme?

No es la primera vez que una ardilla me mira así al apuntarla con el teléfono.

PD: Esta semana empezó nevando. Hoy la temperatura alcanzará los 26°C con tormenta para volver a bajar a los 10 el resto de la semana y parte de la que viene.
20 Apr - Sin comentarios -
Videos y tutoriales sobre Ruby y Ruby on Rails
Hace un tiempo me crucé con éste tweet de Marc Köhlbrugge en el que dice que hoy en día hay mucho contenido bueno sobre Ruby on Rails y enlaza sus canales de YouTube favoritos.

He recopilado sus enlaces y los de las respuestas y he añadido algunos más que tenía guardados por ahí para tenerlos todos juntos en algún sitio.


Iré actualizando la lista según descubra fuentes nevas o algunas de las listadas dejen de existir.
11 Apr - Sin comentarios - ruby on rails
Martes de pizza: Doppio Pepperoni & Mozzarella de Private Selection y Goldfish Pizza
Otra semana más que me como una pizza. Ya solo actualizo el blog para hablar de pizza.

Esta semana he probado la pizza Doppio Pepperoni & Mozzarella de Private Selection. Como viene siendo habitual la compré en Mariano's. Todavía me quedan pizzas por probar de su pasillo de congelados. ¡No se acaban! (y eso me gusta). El precio, $6.49 si tienes la tarjeta de fidelización, $7.49 si no la tienes.


Tenía dos pizzas entre las que elegir y elegí esta porque solo necesitaba entre 10 y 12 minutos en el horno a 420°F.

En el frontal de la caja se pueden apreciar tres tipos de carne aunque en el nombre solo diga doble pepperoni y mozzarella. Dos de los tipos de carne son pepperoni. Rodajas de dos diámetros diferentes. Aproximadamente el doble y la mitad que el pepperoni de pizza normal.

Ambos tipos de rodaja eran también más gruesos de lo que estoy acostumbrado. Las rodajas pequeñas se empezaron a tostar y quedaron sabrosas. Las rodajas grandes no llegaron a tostarse y quedaron con una textura similar al chorizo de Pamplona. Creo además que fueron estas rodajas grandes las culpabres de derramar una gran cantidad de grasa sobre la pizza.

Aunque no lo lleva en el título, en la parte inferior de la caja se confirma que los tacos de carne que lleva la pizza son de salami calabrés. Vamos despejando el misterio poco a poco.

La cantidad de carne que tiene la pizza es muy generosa. Tal vez demasiado. Mi madre siempre decía que lo poco agrada y lo mucho cansa. Aquí estamos en el límite. La grasa no ayuda.


Tampoco en el título pero sí un poco más abajo el queso grana padano. Podría decir que sé que queso es pero no tengo ganas de mentir. Durante el stream comentaron que es un queso parecido al parmesano y yo me lo creo.

El grana padano se puede apreciar en todas las fotos ya que está encima de la carne. Se fundió un poco pero no mucho. Y me alegro de que así fuera porque lo fui quitando de la pizza y comiéndomelo por separado. Estaba riquísimo. La textura una vez derretiro es un poco gomosa y el sabor es cremoso y salado.

También en la parte frontal inferior de la caja se habla de la salsa de pomodoro tomato. Siempre pensé que pomodoro es tomate en italiano (nunca lo he verificado). Parece un uso redundante de la palabra aunque es posible que no. Vete tú a saber. Aquí hemos venido a comer pizza, no a hablar de palabras.

La masa me agradó. En la caja dicen que es masa fina y no estoy de acuerdo. Es lo suficientemente gruesa como para que se puedan disfrutar un montón de matices en ella.

La base de la pizza quedó tostada y crujiente. Entre la base y el queso está el resto de masa que progresivamente va resultando más húmeda según se acerca a los toppings. En una de las fotos se puede apreciar esta diferencia entre la parte más tostada y la más húmeda. Si no se mira con atención es posible que se confunda la masa con el queso debido al color pálido.


Creo que se trata de una pizza que intenta jugar en la categoría (mal llamada) premium o gourmet, pero ha decidido hacerlo con un precio más que justo. Por eso aunque tiene tanta carne que se te puede llegar a atragantar creo que vale la pena al menos probarla.

Pero no todo es pizza cuando se habla de pizza…

Cuando se me ocurrió la idea de probar snacks con sabor a pizza pensé que iba a ser más fácil encontrarlos. Hubo un tiempo en el que me parecía ver cosas con sabor a pizza allá donde mirara. Esta semana me costó un poco encontrar pero al final lo logré.

Goldfish son las típicas galletitas con forma de pez y sabor a queso. Esta vez les han dado un aroma a pizza. Es decir, tomate y especias.

El sabor es bastante suave y es posible que si las hubiera probado sin leer el envoltorio no hubiese sido capaz de decir que tenían sabor a pizza.

No tengo muy claro cómo se consumen de normal este tipo de snacks. Mi abuela solía hacer sopa con galletas saladas. Aunque están buenas no creo que las compre otra vez. Principalmente porque no soy consumidor de galletitas saladas. Si eres de esas personas que sí que comen galletitas saladas, dales una oportunidad. Están buenas.
24 Mar - Sin comentarios - twitch, pizza
Jueves de pizza: Hearth & Fire "The Pepperoni" y Cheetos Pizza
Sigo haciendo stream cada jueves comiéndome una pizza y de momento hay variedad suficiente en el supermercado para no repetir. No he escrito de todas las pizzas en el blog porque soy muy perro y siempre lo dejo para luego hasta que llega el día en que me levanto por la mañana y no recuerdo nada sobre la pizza que comí y ya es inútil escribir. Así que es posible que, al no quedar constancia por escrito de todas las pizzas, alguna la acabe repitiendo en directo. Espero escribir sobre ella al menos la segunda vez.

Esta vez tocó una pizza canadiense: Hearth & Fire "The Pepperoni".

La compré en Mariano's por $9.99 aunque en la web la venden por $11.99 con descuento asegurando que el precio real es $13.99. En Estados Unidos los precios de las cosas son un chiste. Suben y bajan y no hay ningún tipo de seguridad para el consumidor.


Por la caja y el precio podemos deducir que quieren jugar en la liga gourmet. Los de marketing se han comportado y la única vez que usan la palabra premium es para describir el pepperoni.

A veces pienso en no comprar nada con las palabras gourmet o premium en el embalaje pero eso reduciría significativamente los alimentos a los que tendría acceso. Vivimos en una época en la que a una caca de perro le ponen una de esas palabras y aunque la calidad siga siendo una caca el precio se multiplica. Lo importante es la apariencia y que alguien te vea en la caja del supermercado comprando cosas premium. Esas personas no te verán luego en casa llorando por haber tirado el dinero en algo más malo que pegar a un padre. Bueno, a mi si que me verán porque me las como en directo por Twitch.

Una cosa que me gustó de la pizza es que el tiempo de horneado son solo 12-14 minutos a 400°F. No entiendo qué ingredientes llevan otras pizzas que requieren 20 o más minutos a 425°F.

Como vengo haciendo últimamente, precaliento el horno antes de empezar el stream, así hago un unboxing rápido, meto la pizza al horno y luego podemos repasar el envoltorio tranquilamente.


A parte del pepperoni parece que los puntos fuertes de esta pizza son el queso mozzarella hecho con leche entera y la masa fermentada durante más de 20 horas. A la masa le dan un toque de fuego a más de 1000°F para que llegue a casa el aroma a horno de piedra.

Dentro de la caja de cartón la pizza venía envuelta en un plástico que me recordó a las pizzas de Casa Tarradellas. Pizzas que ojalá no hubiese probado en la vida porque son asquerosas. Si fuese un personaje de la película Eternal Sunshine of the Spotless Mind iría a que me borrasen los recuerdos de haberla comido.

Los toppings están más o menos ordenados. La distribución no es perfecta pero no es tan desastrosa como para reordenar. En este momento aprecio un detalle que me había pasado desapercibido (y eso que en la imagen de la caja aparece bien clarito). Los trozos de pepperoni. ¿Por qué ponen tacos de pepperoni? ¿A caso no hay suficiente con las rodajas? Es una cosa que no entiendo y bastantes pizzas lo hacen. He de investigar el tema.

Pongo un temporizador de 11 minutos y esta vez las instrucciones si que son acertadas, así que la dejo un par de minutos más. Tras 13 minutos la pizza sale tal y como podéis ver en la imagen de abajo.


Hasta este punto es casi todo felicidad. Al abrir el horno la cocina huele de maravilla y la pizza luce estupenda pero...

¿Dónde está la salsa de tomate? En la caja pone que lleva spicy red sauce. Ni lleva salsa roja ni pica. Debajo del queso hay unos pegotes de masa roja que supongo que es el tomate. En los ingredientes pone que a base de agua y pasta de tomate. A parte de haber poca salsa, está completamente insípida. Las pizzas más baratas suelen llevar abundante salsa de tomate con un sabor muy dulce y mucha grasa o aceite. Esta es todo lo contrario. Poca, espesa y sin sabor.

El queso está bueno. El sabor es suave y la textura pasa de casi líquido cuando sale del horno a algo más compacto pero sin llegar a ser piedra cuando se enfría. El ligero problema que le veo es, como se ve en la foto de arriba, que han echado el queso a palazos. Hay queso para parar un tren. Amo el queso pero esta no es la manera de usarlo en una pizza.

El pepperoni premium es pepperoni sin más. Siempre digo que si el pepperoni de una pizza de pepperoni no está bueno no me como la pizza. Y nunca me he encontrado una pizza en la que el pepperoni no esté bueno. Pero hay un pequeño matiz. Algún genio con MBA decidió en algún punto de la historia añadir tacos de pepperoni (o algo) a la pizza a parte de las (cada vez más) finas rodajas de pepperoni. Y es la peor decisión del mundo. Si en un restaurante me sacan algo así les devuelvo la pizza. Aquí me toca comérmela para estirar el stream y no tirar el dinero.

Por último solo queda hablar de la masa. Uno de los grandes problemas de las pizzas congeladas son los hornos. Por muy buena que sea una masa, si el horno es una patata o la persona que la prepara no sabe usarlo la pizza no va a salir bien.

Ha sido una pena que haya tenido que hornear esta pizza en la rejilla del horno porque la base no ha quedado como debería. Imagino que con una piedra o un horno de leña la cosa hubiese sido diferente. Algún día quiero comprar un horno Ooni. Para ello necesito dinero y espacio.

El sabor y la textura de la masa son de categoría. Se nota esa llamarada a 1000°F de la que hablan en la caja. La masa ha resistido las tres toneladas de queso que lleva la pizza casi sin despeinarse. Los bordes me recuerdan ligeramente a las pizzas de masa madre del Mercadona.

El veredicto es que si ves esta pizza en el supermercado no la compres. A menos que cueste menos de $8. Entonces creo que el precio podría compensar. Aunque la salsa de tomate... es imperdonable para una pizza de $9.99 (con descuento).

El único motivo que se me ocurre para volver a comprar esta pizza es cuando tenga un horno decente y probar a ver qué tal la masa. Si te suscribes al canal de Twitch es posible que este momento llegue en un futuro lejano.

¡Extra, extra!


Esta semana decidí innovar.

Los snacks con sabor a pizza parecen estar en boga. Algunos dirán que el universo me está tratando de decir algo. Yo creo que a la gente le está entrando el sentido común y demandan lo que es bueno: más pizza.

Después de comprar un montón de frutas y verduras me di una vuelta por la sección de snacks del supermercado. Hace ya tiempo que se me pasó la fiebre de querer probarlo todo. Y entonces vi los Cheetos pizza. Lo tuve claro. A parte de la pizza, cada semana intentaré probar un snack diferente con sabor a pizza. Es probable que no lo haga todas las semanas porque no hay dinero y no quiero acabar como una foca. Ya veremos.


No me di cuenta hasta que estaba en directo. Estos Cheetos pizza no son americanos, sino polacos.

Al llegar a Estados Unidos descubrí que la variedad de Cheetos que existe es abismal. En España solo podemos gozar de una pequeña parte del muestrario.

Creeo que estos de pizza pueden entrar en la categoría de puffs aunque no lo indiquen en la bolsa. Puffs es como llaman aquí a los gusanitos. Especialmente a los grandotes y naranjas.



Esencialmente es lo que son estos Cheetos. Gusanitos grandotes con forma de porción de pizza y sabor a pizza.

¿Qué es sabor a pizza? Sabor a pizza es básicamente sabor a pasta de tomate y orégano.

Al estar todo en polaco no entendí nada de lo que estaba escrito en la bolsa pero imagino que decía algo así "delicioso para el paladar, fatal para la salud".

Al igual que la pizza (y casi todo lo que compro), estaban "de oferta". La etiqueta marcaba $3.99 pero el precio real era $4.49. El peso, 160gr. Ya sabes, la bolsa llena de aire.

Al contrario que la pizza, estos Cheetos si que los recomiendo encarecidamente. De no ser por ellos y por el fabuloso público hubiera acabado la retransmisión llorando.
10 Mar - Sin comentarios - twitch, pizza