Hoy es martes, ¿qué hay en tu escritorio?

June 09, 2026 14:07 — 1 comentario

Estoy intentando recrear la forma en la que interactuaba con el internet allá por los 90 y 00. Entonces era muy popular el nominar a otros bloggers a escribir un tipo determinado de post.

En esta ocasión nadie me ha nominado, pero Fernando de Picando código ha escrito un post al que me gustaría contestar.

Me he tomado la libertad de, en vez de enseñar solo lo que hay encima, enseñar lo que hay a los lados también.

El escritorio es un MICKE de Ikea que compramos cuando alquilábamos. En la lista de cosas pendientes está el comprar un escritorio más grande pero no hay dinero para ello de momento.

A la izquierda del todo hay una guitarra Cort, no sé el modelo, que le compré a un amigo hace ya unos años. En total la he debido tocar 10 minutos. De joven, cuando quería ser una rock star toqué en varias bandas. Ahora ni me acuerdo de los acordes. El soporte está cubierto de papel de plata porque el gato se comió las almohadillas. En teoría a los gatos no les gusta el papel de plata pero Pepperoni se lo come igual.

Al lado están la trituradora de papel y una pila de libros y papeles. Dos de los libros los voy leyendo en los ratos muertos de trabajo: Refactoring (Martin Fowler) y Game Programming Patterns (Robert Nystrom). También ahí están At the Existentialist Café (Sarah Bakewell) y The Motherload (Sarah Hoover). Estos dos últimos son sacados de la biblioteca pública y todavía no los he empezado. Los papeles aguardan a ser triturados una vez los haya revisado.

Debido al tamaño del escritorio, decidí colgar el monitor de la pared. Está torcido porque la casa está torcida. De acuerdo al nivel del iPhone el monitor está recto, pero no. El monitor es uno bastante viejito por el que pagué recientemente algo más de $200. Tenemos otro igual que usa mi mujer y lo compramos hace años por casi $500. Lo uso exclusivamente para programar y hacer las gestiones de la vida adulta. Sobre el monitor tengo una cámara Elgato de cuando hacía streamings comiendo pizza. Ahora la uso para las reuniones de trabajo.

Pegadas al monitor tengo varias notas:

La primera dice "You can always say nothing". Soy un bocazas y esto es un recordatorio para mantener la boca cerrada. No funciona. La frase sale del libro STFU de Daniel Lyons. La segunda es un papelito de una galleta de la suerte que dice "Luck is coming your way.". No creo en estas cosas pero me hizo gracia y ahí la puse. Las dos siguientes no recuerdo de donde salieron. Son motivacionales. "Discipline is remembering what you want" y "Make something ~people~ you want".

Sobre el escritorio descansan un posavasos con un vaso que normalmente tiene agua pero no en el momento de la foto. Una lata de crema de manos atrix, porque el clima de aquí hace que mis manos estén siempre secas. Un par de regalices rojos que andaba comiendo cuando decidí hacer la foto. Papel y boli para organizar mi cerebro. Un teclado Keychron K6, un Magic Mouse sobre una alfombrilla del documental Terrorbytes.

En la pared solo tengo dos enchufes, y el aparato ese de atrás añade tres más y dos USB-C. Es donde está conectada la trituradora y donde pongo a cargar cosas como las cámaras de fotos y los auriculares. El teléfono lo tengo ahí también cargando. A veces lo tengo que conectar al ordenador si estoy desarrollando alguna app para iOS, pero mi ordenador personal pasa la mayoría del tiempo apagado así que si quiero cargar el teléfono mejor tenerlo directamente en el enchufe. Compré unos cuantos docks baratos. Siempre me han gustado los docks de Apple. Ahora los teléfonos vienen con USB-C y ya no me valdrán en cuanto cambie, pero espero que mi iPhone 14 Pro me dure al menos dos años más.

Al fondo a la derecha tengo un montoncito de Nonsense Monthly ya leídos. Aunque me gustaba leer a Jason en papel, hace unos meses cancelé mi suscripción. Encima hay un peluche de una porción de pizza que me compró mi hermana cuando vino de visita y fuimos a la torre John Hancock.

A la derecha del todo está la cajonera Bisley. Fue un capricho bien caro y difícil de justificar, pero a veces uno se encuentra con un poco de dinero para gastar. En los cajones guardo de manera ordenada: papeles en blanco, recibos que quiero conservar, pegatinas, postales, cables y otros accesorios de electrónica (lápices USB, tarjetas SD) y finalmente un cajon con una bandeja especial para mis lápices, bolígrafos y plumas estilográficas. Algún día debería escribir sobre ellas.

Delante de los cajones hay un trapo para limpiar la cara de mi hija. Por las mañanas le suelo dar un biberón mientras leo el correo de trabajo, antes de llevarla a la guardería.

Encima de la cajonera hay un montón de cosas que no deberían estar ahí. Un clasificador de correo, donde pongo las cartas antes de leer, o las que están a la espera de ser contestadas. También está ahí el 365 Adventures: Cthulhu 1926, un calendario-juego en el que voy con un par de semanas de retraso.

Delante hay otra pila de libros que hace meses que no toco y una caja de pañuelos. Sé lo que parece, pero hemos pasado unas cuantas semanas con mocos toda la familia.

En el suelo a la derecha hay un cuadro ya enmarcado pendiente de colgar y dos mochilas que uso casi a diario dependiendo de a donde vaya.

En el cajón del frente guardo el teclado, el raton y los papeles cuando termino de trabajar. Los dos ordenadores (trabajo y personal) están escondidos tras la puerta. Cuando quiero usar uno u otro solo tengo que cambiar el cable USB-C que va al monitor y sirve también para cargar.

Este es el segundo escritorio que tengo en el piso nuevo. El otro era más grande y se lo he cambiado a mi mujer. A ver si con este post empiezo una tradición que perdure.

Y tú, ¿qué hay en tu escritorio?

Cristianos que no van a misa

May 27, 2026 15:51 — religión, the office

Hace años me consideraba agnóstico. Hace tiempo ya que soy ateo.

Crecí en una familia católica practicante que drenaba cualquier atisbo de felicidad que uno pudiese experimentar. El maltrato psicológico que sufrí todavía me afecta. Obviamente, al obrar en nombre de dios, estas personas no consideraban (ni lo siguen haciendo) que haya maldad en sus actos. Discrepo profundamente.

Veo tantos ejemplos a diario de gente católica haciendo el mal que he perdido cualquier respeto por la religión. Extrapolo a otras religiones porque desde mi ignorancia creo que todas vienen de la misma cloaca.

Toda esta introducción para un chiste bastante bueno que he visto hoy en The Office.

Cómo promocionar tu otro negocio

May 12, 2026 18:08 — 2 comentarios

El daycare al que llevamos a nuestra hija usa Procare para comunicarse con nosotros. Desde la app podemos ver cada vez que le dan un biberón, le cambian el pañal, se echa una siesta. También suben un montón de vídeos y fotos de cada actividad. Me hizo ilusión los tres primeros días. Ahora me limito al email que envían al final del día para ver cómo ha ido.

Tengo casi todas las notificaciones del móvil desactivadas, pero no las de Procare. Hoy ha llegado una notificación curiosa. Era una foto. Al abrir la app, la foto no era de nuestra hija, sino un anuncio de un salón de uñas que los dueños del daycare han abierto.

Sueños I

May 05, 2026 10:06 — sueños

He soñado que estábamos en un bar/pub y el DJ pinchaba Amesoeurs. Me acercaba al DJ para decirle algo y no me salían las palabras. Al final me marchaba frustrado.

Por no leer

May 02, 2026 12:24 — quejas, vida

Supongo que una consecuencia de que un barrio se convierta en “barrio de bien” es que donde antes había un descampado para aparcar ahora hay un parkímetro.

Y una consecuencia de no leer, es pagar por parking 4h antes de que sea obligatorio pagar. $2,5 la hora.

La parte buena es que aparcar gratis era uno de los motivos por los que conducía y no andaba.